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Hace poco, Pepa Carrero del Olmo nos sorprendió con El último día de siete años, una novela cuya reseña puedes leer aquí. Y nos quedamos con ganas de saber más acerca de dicha novela. Por eso le hemos pedido que nos cuente algunas curiosidades relacionadas con ella. Sólo tienes que hacer clic para seguir leyendo 😉

Así que te dejamos con Pepa Carrero del Olmo, pues nadie mejor que un autor conoce a sus “hijos literarios”:

“Una noche cualquiera estuve viendo una película. Me fui a dormir con la idea de que yo hubiera cambiado algunas cosas, incluso el final lo hubiese enfocado de otro modo. Sin poder dormir, y con esa idea, se me vino a la mente de repente una chica conduciendo por una carretera solitaria. Era de noche… Mi mente continuaba imaginando imágenes en torno a aquella chica. Yo allí, en la cama tumbada, desvelada por completo. Las ideas no dejaban de aparecer, mi mente había comenzado a diseñar una historia, tal vez una película forjada a mi manera. No sé cuándo me quedé dormida, pero no antes del propósito de que cuando me levantase empezaría a escribir un libro. Sí, una novela, una historia en la que yo pondría el final. Me hacía ilusión poder dirigir esa película que estaba en mi mente y, sobre todo, plasmarlo en palabras en un papel. Aún no sé cómo pude dormir aquella noche pues la idea repentina de querer escribir un libro que me surgió en cuestión de segundos. Me hacía tanta ilusión que no paraba de pensar en su redacción y cómo iban sucediendo los acontecimientos de aquella ficticia historia.

el-ultimo-dia-de-siete-anos-Ediciones-LacreDicho y hecho, a la mañana siguiente me levanté y fue lo primero que hice: encender el ordenador y ponerme a escribir sin parar. Aún recuerdo esas madrugadas cuando todos dormían y yo, allí sola, acompañada del silencio y de la luna, escribía página tras página. Porque escribía en mi terraza al aire libre, cuando era verano, eso sí. Allí sentada en el suelo. Era mi sitio preferido para escribir.

Valeria se instaló en mi mente de una manera que tan sólo quería desahogarse todo el infortunio que había vivido. Nos cuenta, confiando en nosotros, los lectores, cómo se enamoró, cómo desencadenaba ese amor una gran pasión que nos sumerge en ella sin pudor; cómo fue engañada, traicionada por una persona muy cercana a ella; alguien quién le arrebató un pedazo de ella, pero que el destino, compasivo, se lo devolverá.

Historia que no podréis dejar de leer una vez que iniciéis, pues cada final de capítulo os dejará con la intriga de qué pasará en el siguiente. Narrativa muy ligera, fácil de leer, entretenida y sin “paja”. Todas sus frases contienen algo decisivo e importante para el desarrollo y desenlace de la historia.

En su historia debo reconocer que aparecen, sin poder remediarlo -supongo que les ocurrirá a todos los escritores-, cosas mías, formas de pensar, expresiones que utilizo, lugares donde viajar etcétera.

Fue genial. Os puedo asegurar que una de las veces que mejor me lo he pasado en mi vida. Para mí fue muy divertido, repetiría una y otra vez y espero poder volver a hacerlo. Eso sí, siempre contando con todos vosotros, los lectores”.