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El sábado tuvo lugar en la localidad manchega de Villanueva de los Infantes la presentación de la obra Arder en la memoria, de María José Serrano, que encontró en la Casa de la Cultura de tan ilustre población castellana el mejor marco de los posibles.

En esta magnífica alhóndiga recientemente restaurada se celebró el acto, que fue presentado por la concejala de cultura e igualdad de la localidad, Encarnación Navarro, y Juan Carlos Molero, periodista de la Agencia EFE. Por parte de Ediciones Áltera, Luis Folgado destacó el buen hacer literario de la autora, comparando su obra con los Conciertos de Brandemburgo de Bach al contener varias melodías en un mismo movimiento como sucede con la trama argumental de Arder en la memoria. Así mismo, la definió como la “autora que escribe bien” para diferenciarla de aquellos advenedizos de la literatura cuyo único propósito es la notoriedad. Al final, se sirvió un aperitivo mientras la autora firmaba ejemplares de su flamante libro, que se agotaron casi inmediatamente.

Presentación Arder en la memoria, de María José Serrano, Ediciones Lacre

Momento de la presentación de ‘Arder en la memoria’.

Presentación Arder en la memoria, de María José Serrano, Ediciones Lacre

Luis folgado haciendo uso de la palabra en nombre de Ediciones Altera.

Presentación Arder en la memoria, de María José Serrano, Ediciones Lacre

Representación teatral en el transcurso de la presentación de ‘Arder en la memoria’.

Dos historias son las protagonistas de Arder en la memoria: una que se desarrolla en 2011 y cuya protagonista es Beatriz, que huye de Madrid para recluirse de manera voluntaria en Villanueva de los Infantes con la intención de cambiar definitivamente de vida; y otra en 1645, en la que Rosario sueña con salir de este último pueblo, que se ha convertido en una cárcel para ella, con destino a la capital.

Escenarios idénticos que acogen dos historias separadas por más de trescientos años, pero unidas por las emociones, repetidas a lo largo de los siglos. Amor, venganza, intriga, odio, muerte… Emociones que comparten protagonismo con Francisco de Quevedo, entre otros personajes, y con la sombra permanente de la Santa Inquisición