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¿Cómo escribe un escritor? ¿Alguna vez te lo has preguntado? ¿En qué se inspira, qué usa para escribir, cuáles son sus manías? José Luis Caramés Lage, autor de Bernardo, el último Ministro de Justicia, te cuenta sus secretos. Eso será a continuación.

Escribir es todo un arte. Cada escritor tiene sus trucos, sus manías, y se convierte en un universo cerrado e impenetrable… Salvo que él desee abrirse a los demás. Y José Luis Caramés Lage, autor de Bernardo, el último Ministro de Justicia, ha querido compartir sus secretos contigo. Aquí los tienes:

“Cuando escribo, improviso; no hago nunca esquemas o guiones para redactar una novela. La novela se va haciendo poco a poco dentro de un proceso en el que me dejo llevar constantemente. Si hago un esquema me reduzco, ya que me meto en un lugar lleno de tapias y barreras que no me dejan ver lo que deseo escribir. De todas maneras, cuando voy improvisando, algunas veces me asusto, ya que ha entrado un personaje nuevo en el escenario y debo darle una personalidad y una función dentro del texto.

Me gusta describir escenas de casas antiguas, de pazos y de castillos con buenas bibliotecas y salas con tapices en las paredes y alfombras de colores oscuros en el suelo de madera casi negra, y armaduras medievales colocadas de guardianes cerca de alguna puerta a la que nadie se atreve a abrir. Me gusta describir las nieblas, el mar rizado, algo oscuro y profundo. Me gustan los piratas y los personajes buenos y listos.

José Luis Caramés Lage Bernardo, el último Ministro de Justicia Sello Lacre

José Luis Caramés Lage.

Me gusta la magia y el misterio de los chamanes y de los druidas. Me gustan las brujas blancas y que los objetos tengan vida propia y sean capaces de entenderse entre sí hablando de sus historias. Me gustan las sillas que hablan, que no son iguales entre sí, y que rodean a una mesa de madera exótica que brilla con los rayos del sol que entran por una ventana con visillos.

Escribo con nostalgia y, quizás a causa de ella, de tiempos pasados que ya no volverán. La nostalgia afecta a cada palabra y, debido a ello, el texto se convierte en algo lírico que, mezclado con la magia, hace que la novela acabe perteneciendo al lirismo mágico que es el estilo que expresa mejor mi voz literaria.

Escribo todos los días durante unas cuatro horas en las que investigo, aprendo, pienso y consigo unos cuatro folios. No me gusta mucho corregir lo que he escrito, la verdad es que muy poco, pero ya se sabe que es una obligación de autor. Escribo narrativa, novela y cuento, pero también me gusta escribir poesía y seguir pensando y profundizando en un tema, por lo que he publicado varios ensayos”.